Sunday, 29 November 2009



Inicié un par de líneas con un fuerte tono impersonal, sin embargo, me es inevitable agilizar los dedos en razón de lo mucho y lo poco que me sucedió este fin de semana. Acá estoy, frente a la pantalla tratando de no llenarme de motivos para no ser honesta.


Ese es el reto, la honestidad. ¿Cuándo somos honestos? ¿Cuándo dejamos de serlo? Y no hablo de la honestidad para con los demás, si lo estuviera pensando en esos términos me sería imposible no hacer referencia a burlescos eventos nacionales saturados por Vives, Arias, Lacoutures, Martínez, Reinas, Paramilitares, Sapos Gordos- Verrugosos y Bellacos, Soldados y Dictadores. En este instante me refiero a la honestidad que implica reconocerse oscuridades.


No me resulta fácil estar sola; la soledad se me impone y se supone debería acogerla, consentirla y convertirla en mi mejor aliada. Supongo que estoy en ese punto donde revistas femeninas dictan: “Estás en el momento perfecto para conocerte, reinventarte. Aprovecha tú tiempo libre para hacer las cosas que más te gustan”. Un rotundo y mayúsculo NO acompañado de pequeños “sin embargos” “peros” y “ lo buenos” me asalta.


Mujeres libre pensadoras, ¿Cómo se mueven por sus propias ciudades estando solas?

Es un acto de honestidad, pequeño pero esperanzador reconocer que la soledad no se me facilita, me cuesta y a veces incluso, me pesa.

Saturday, 28 November 2009

Two paradoxical questions

These two questions came to me in the middle of some discussion with Claudia, Sergio, Filipa, Lea and glasses, and glasses of amazing cheap red wine,

Was Michael Jackson, white or black?- What´s race then?

Was Christopher Columbus one of the first "Development Consultants"?

Now, I feel really skeptical about this job title.

Tuesday, 24 November 2009

A Carlos, el pago de una deuda

No me resultó fácil volver. ¡Ya sé! Colombianas y Colombianos “de bien”, con banderitas de Colombia asomándose por sus muñecas, tíldenme de apátrida, vendida, “farisea”.

Regresar a Bogotá me hizo recordar lo que significa comer con gripa. Uno no solo quiere comer sino disfrutar, y de pronto los langostinos se han convertido en animalitos inertes que solo dejan un lejano sabor a mar; tomates, lechugas frescas y mazorquitas se identifican únicamente por sus formas y texturas, y el arroz, ese arroz que debe ser “bolao” y sabroso adquiere el efecto arveja, miles de granitos en la boca sin ninguna función.

Volver a Bogotá implicó comprender que esa ciudad que se abre de par en par a través de sus calles, carreras y “rombois” exige compromiso. Carlos, curioso y cínico solo preguntó ¿A ti qué te pasó?

Me pasó, que de lunes a viernes recorrí a través de la Caracas las 82 cuadras que me separaban de mi lugar de trabajo; me pasó que empecé a reconocer las puertas y ventanas por donde prostitutas y travestis asoman y exponen sus cuerpos diariamente; me pasó que a través de Yolima oí hablar a ciudad Bolívar, ese lugar mítico para algunos donde la violencia gana cuerpos, gana cerebros; me pasó que por medio de Claudia me topé con el despotismo y la corrupción; me pasó que después de días de cruzar el mismo puente sobre el río Fucha descubrí que ahí abajo, vivían familias hacinadas.

En resumidas cuentas Carlos, me pasó que Bogotá, y a través de ella Colombia, me atravesaron.
CopyRight LVSantamaria de Bernal, por sus brillantes y siempre aclaradoras ideas.